Tal vez Dios deje de mandarme gente horrible
Si le devuelvo una
No te asustes, cariño
Solo estoy probando si el cielo acepta devoluciones
Fui de esos que daban la silla y el pan
La última copa, el abrigo y el plan
Llegaba un desastre vestido de amor
Yo abría la puerta: Pase, por favor
Uno con sonrisa, dos con puñal
Tres prometiendo que esta vez será igual
Yo puse paciencia, modales y té
Hasta que mi santo se cansó de tener fe
Me dicen: Perdona, sé buena persona
Qué frase tan linda cuando no te traicionan
Hoy cierro la biblia, me ajusto el botón
Y miro hacia arriba con otra oración
A ver si Dios entiende
Si me manda otro demonio, se lo devuelvo sonriente
Fui paciente, fui decente, fui la alfombra de la gente
Pero el cielo sigue probando
A ver si Dios entiende
Tal vez deje de mandarme gente horrible
Si le devuelvo una, con modales impecables
Que suenen las campanas, que lo escuche el firmamento
Yo no pierdo la cabeza
Solo cambio el reglamento
Ahora entra un lobo perfumado de miel
Me guiña un ojito, ya conozco el papel
Yo nunca haría daño, me jura al pasar
Ajá, y yo soy santo de altar principal
Le sirvo una copa, le cedo el sillón
Le dejo que hable, que muestre el guion
No tengo que gritar, ni enseñar los colmillos
Los peores se tropiezan solitos con sus hilos
Y cuando preguntan: ¿Por qué esa sonrisa?
Porque vi venir la tormenta con prisa
Antes me mojaba por salvar el jardín
Ahora saco paraguas
Y que llueva sobre ti
No quiero ser bueno por miedo al castigo
Ni malo por moda, ni mártir contigo
Solo aprendí algo que nadie me enseñó
Si siempre me mandan monstruos
Quizá el problema no soy yo
O quizá sí
Y eso lo hace mucho más divertido
A ver si Dios entiende
Si me manda otro demonio, se lo devuelvo sonriente
Fui paciente, fui decente, ya pagué por ser prudente
Si el cielo quiere jugar conmigo
Que juegue de frente
Tal vez deje de mandarme gente horrible
Si le devuelvo una y le digo: Era imposible
Que suenen las campanas, que se abra el firmamento
Si me siguen dando pruebas
Yo les devuelvo el examen
Señor
Con todo respeto
La próxima vez, manda flores